El auge de los autos eléctricos obliga a las aseguradoras a repensar coberturas y costos

En Argentina, el rápido aumento de vehículos eléctricos e híbridos genera desafíos para el sector asegurador, con reparaciones más caras por baterías de alto valor y escasez de repuestos especializados, aunque las primas se mantienen similares a las de autos convencionales.

Expertos destacan la necesidad de evaluaciones técnicas específicas y coberturas adicionales, como protección para cargadores, en un mercado que patentó 1.279 unidades puramente eléctricas en 2025, un 130% más que el año anterior.

El parque automotor argentino comienza a electrificarse con mayor velocidad, lo que impacta directamente en la forma en que las compañías de seguros calculan riesgos y manejan siniestros. Aunque estos modelos aún representan un porcentaje bajo de las ventas totales, su presencia obliga a las firmas a incorporar análisis detallados de componentes como las baterías, que pueden equivaler hasta al 50% del valor del vehículo y suelen requerir reemplazo total en caso de daños. En 2026, la tendencia se acelera, con híbridos e eléctricos ganando terreno en patentamientos urbanos y flotas corporativas, impulsados por una demanda creciente de usuarios conscientes del impacto ambiental.

Las reparaciones emergen como el principal obstáculo, ya que demandan mano de obra calificada y piezas no estandarizadas, un panorama agravado por la red de talleres en desarrollo en el país. Estudios internacionales confirman que estos costos superan en un 30% a 35% los de vehículos a combustión en mercados como Alemania, mientras que en el Reino Unido los siniestros resultan un 25% más onerosos y tardan un 14% más en resolverse. En Argentina, las aseguradoras evitan infraseguros recurriendo a valores declarados por clientes y consultas a terminales, pero advierten sobre riesgos como sobrecalentamientos post-choque o daños en carga que exigen protocolos especiales aún inexistentes localmente.

A pesar de estos retos, las primas para terceros completos se alinean con las de segmentos equivalentes, con leves incrementos por la aceleración superior y el silencio de estos autos, que elevan probabilidades de colisión. Compañías como Zurich ya ofrecen protecciones extras para accesorios de carga, y ven en este nicho una chance para atraer perfiles innovadores, aunque el marco regulatorio de la Superintendencia de Seguros aún aplica cláusulas tradicionales. A futuro, la masificación podría encarecer pólizas generales, forzando alianzas con fabricantes para datos precisos y modelos de suscripción adaptados.