Referentes de la industria se reunieron en Buenos Aires para analizar cómo preparar procesos, datos y equipos ante la llegada de agentes inteligentes capaces de transformar la relación con el cliente y la eficiencia operativa.
La inteligencia artificial dejó de figurar como una promesa lejana en el mercado de seguros argentino y pasó a ocupar un lugar prioritario en la agenda de las compañías. Ese fue el eje de la segunda edición del Salesforce Insurance Day, un encuentro organizado por Salesforce y bdt global que reunió a más de cincuenta referentes del sector para intercambiar experiencias y debatir cómo incorporar de manera efectiva la llamada IA agéntica, aquella que no solo asiste sino que piensa, decide y ejecuta tareas.
Mario Cuniberti, director sénior de ingeniería de soluciones de Salesforce para Argentina, Chile, Perú y Colombia, subrayó que esta tecnología ya redefine la operación de las aseguradoras, su vínculo con los clientes y su capacidad de competir. El desafío actual, explicó, consiste en sumar agentes que actúan de forma autónoma sobre procesos de negocio. En ese marco compartió datos de un estudio de McKinsey que muestran mejoras de entre el 10 y el 20 por ciento en las tasas de conversión de ventas y reducciones de entre el 20 y el 40 por ciento en los costos de captación de nuevos clientes entre aquellas compañías que adoptan estas herramientas a escala.
Gustavo Trías, presidente de la Asociación Argentina de Compañías de Seguros, fue más allá y planteó que la inteligencia artificial no solo acelera tareas sino que determina qué aseguradoras seguirán siendo relevantes. El sector, según su análisis, atraviesa una etapa marcada por la desregulación, la innovación tecnológica y la irrupción de la IA. Eso obliga a abandonar el modelo tradicional centrado en cotizar, emitir pólizas e indemnizar siniestros para pasar a otro orientado al conocimiento profundo del cliente, la prevención, el acompañamiento continuo y la personalización de productos. La tecnología, sostuvo, permite construir relaciones más cercanas y generar confianza a lo largo de todo el ciclo de vida del asegurado, al tiempo que mejora la eficiencia operativa y abre nuevas oportunidades de negocio. La desregulación, agregó, representa una ventana para acelerar innovaciones siempre que las compañías logren integrar datos, procesos y equipos bajo una visión unificada del cliente.
Eugenio Di Santo, jefe de operaciones y servicios de bdt global, insistió en que la base tecnológica resulta indispensable. Presentó casos desarrollados sobre la plataforma Salesforce y explicó que la integración de la información, la automatización de procesos y una mirada única del cliente constituyen los cimientos para que la inteligencia artificial genere impacto real en productividad, eficiencia y experiencia del asegurado. Al cierre de su intervención mostró una hoja de ruta de adopción de Agentforce orientada al mercado asegurador: un camino gradual que comienza por casos de negocio puntuales, avanza hacia usos estándar y personalizados, e incorpora progresivamente agentes especializados apoyados en datos unificados y una plataforma preparada para escalar.
La experiencia de Grupo San Cristóbal ilustró estos conceptos en la práctica. En un diálogo con Aldo Kazakevich, cofundador y director general ejecutivo de bdt global, Guillermo Capitanelli, director de producto de la compañía, relató cómo la evolución hacia una arquitectura “Headless 360” permitió consolidar una visión unificada del cliente y preparar a la organización para incorporar inteligencia artificial de manera flexible. Ese proceso de ordenamiento de la arquitectura e integración de datos comenzó varios años antes del auge de la IA generativa. Capitanelli enfatizó que el verdadero desafío no se limita a adoptar tecnología, sino a reformular procesos, fortalecer el gobierno de los datos y desarrollar capacidades en los equipos, porque el conocimiento del negocio seguirá siendo clave para aprovechar el potencial de estas herramientas.
En el cierre del encuentro, Cuniberti presentó nuevas demostraciones de Agentforce aplicadas a procesos comerciales y operativos del sector. Los agentes ya participan en tareas que mejoran la productividad, automatizan operaciones y asisten tanto a colaboradores como a asegurados. Remarcó que la inteligencia artificial solo genera valor cuando se apoya en procesos optimizados, reglas de negocio claras e información integrada. La ventaja competitiva, concluyó, residirá en la capacidad de cada organización para incorporarla de forma efectiva y acompañar el cambio cultural que eso implica.
Kazakevich cerró la jornada con una idea clara: la conversación ya no gira en torno a si la inteligencia artificial transformará el negocio asegurador. Ese cambio ya comenzó. La diferencia estará en qué compañías construyan hoy los cimientos tecnológicos y organizacionales necesarios para convertir esa innovación en resultados concretos tanto para el negocio como para sus clientes.



