La ciberseguridad en el sector asegurador: novedades y tendencias para el 2022

La pandemia continúa siendo un elemento de especial incidencia e impacto en la economía, que afecta a multitud de sectores e industrias. El sector asegurador, no obstante, cuenta con una rentabilidad y solvencia fuertes, dos valores que apuntan a mantenerse a lo largo del presente año.

En el momento actual, el sector vive un proceso de transformación con diferentes velocidades e intensidad en función de la entidad, pero con ciertos elementos comunes.

Por ejemplo, los nuevos modelos de negocio, así como las tendencias emergentes, tanto a nivel tecnológico como en materia de regulación, están impactando al sector en muchos de sus ámbitos de actuación y definiendo sus estrategias para acometer el proceso transformacional

Un ejemplo es el incremento en el volumen de datos que las compañías tienen que gestionar. Para explotar su valor y estar preparadas frente a los riesgos, es necesaria la puesta en marcha de estrategias de ciberseguridad.

En el ámbito tecnológico, es destacable la utilización de la IA, la analítica avanzada o el IoT, que serán de gran relevancia a lo largo del presente año. A ellas, hay que sumarle el imparable crecimiento de los servicios cloud, que permiten migrar toda la información y servicios a la nube.

Junto a todo ello, se ha producido un importante cambio en los hábitos, tanto en el contacto con el cliente, mediante canales digitales, como en la manera en la que trabajamos, incrementando metodologías más flexibles que permiten hacerlo en remoto o de manera híbrida.

Ciberseguridad

En este contexto de mayor riesgo, la ciberseguridad se posiciona como una de las principales necesidades de las organizaciones. Este factor se ha acentuado con el incremento de los ataques e incidentes que sufre el sector asegurador, incluido el temido ransomware, que ha impactado especialmente durante los últimos meses.

Este aumento de los riesgos digitales se ha acompañado de una mayor presión regulatoria, a través de las guías de la EIOPA y de regulaciones que verán la luz próximamente, como DORA o Tiber.

Un aspecto de especial relevancia es la falta de recursos especializados en el sector con conocimientos de ciberseguridad, un gap muy importante, que tiene implicaciones de gran calado.

Con todos estos condicionantes, la apuesta por la ciberseguridad del sector asegurador se organizará en torno a las siguientes tendencias: el principio zero trust, que es un modelo basado en un proceso estricto de verificación de identidad; la adopción del principio de seguridad desde el diseño para las nuevas iniciativas y desarrollos, determinando que todos los principios de seguridad se establecen desde el inicio; la implementación de tecnologías de protección del endpoint, que permitan proteger y aislar los problemas; y, finalmente, el establecimiento de procedimientos para gestionar de una forma segura a las terceras partes.

Con el trabajo en remoto como tendencia, es importante que el sector apueste por implementar medidas formativas para el empleado, a menudo la puerta de entrada para muchos ciber atacantes, que favorezcan su sensibilización y conocimiento.

Con todo ello, 2022 será un año de grandes desafíos en materia de ciberseguridad para el sector asegurador que, en su compromiso por ejercer su actividad empresarial de manera segura, irá adaptándose a todas estas tendencias y cumpliendo con los numerosos retos que vayan surgiendo.