La visión de Moody’s sobre las recientes modificaciones regulatorias


Según la calificadora de riesgo, el cambio regulatorio en materia de inversiones productivas y activos en moneda extranjera es positivo para las aseguradoras argentinas.

Hace unas semanas, la Superintendencia de Seguros de la Nación (SSN) la medida que se había anunciado en octubre de 2015 que requería que las aseguradoras redujeran sus tenencias de instrumentos en moneda extranjera. Adicionalmente, la SSN revocó la norma que comprometía a las aseguradoras a invertir en activos de infraestructura y de pequeñas y medianas empresas (PyMEs), conocido como el Inciso K.

Según Moody’s, los cambios en la normativa son positivos en materia crediticia ya que permitirán a las aseguradoras continuar utilizando instrumentos denominados en moneda extranjera como cobertura frente a la alta tasa de inflación del país y preservar el valor de sus carteras ante una mayor devaluación del peso argentino. Además, dado que las aseguradoras ya no deberán invertir en la economía real para cumplir con las cuotas del Inciso K, sus retornos ajustados por riesgo y su adecuación de capital mejorarán.

Sin embargo, es probable que el peso continúe debilitándose y esta debilidad ejercerá presiones adicionales sobre la rentabilidad económica real y la capitalización de las aseguradoras. El peso cayó un 53% frente al dólar en 2015, y ya ha bajado más de un 3% desde el inicio de este año, tras la decisión del nuevo gobierno en diciembre de levantar los controles cambiarios y permitir una libre flotación de la moneda.

La devaluación ha sido particularmente desafiante para las compañías de seguros generales, que son sensibles a la tasa de cambio, sobre todo en sus líneas de cobertura de automóviles. Un debilitamiento del peso incrementa el costo de los repuestos importados para los automóviles, factor que erosiona el desempeño técnico de las compañías de seguros generales.

Desde Moody’s preven que los Fondos PYME y de infraestructura experimentarán efectos secundarios negativos en los próximos dos años debido a la revocación de la obligatoriedad del Inciso K. Estos administradores de activos crearon estos fondos en gran medida para satisfacer la demanda de las aseguradoras que debían afrontar dicho requerimiento de asignación de activos, y ahora esperan que estos fondos experimenten salidas de capital a medida que las aseguradoras seleccionen nuevas inversiones.

No obstante, en un intento de evitar una disrupción del mercado, la SSN ha establecido un plazo de dos años para que las aseguradoras se desprendan en forma progresiva de sus tenencias de activos de infraestructura y de PYME, lo que limitará las presiones de liquidez para los administradores de activos. Además, el cambio permitirá que estos Fondos se centren más en productos que satisfagan la demanda real del mercado, lo que apoyará su calidad crediticia, concluye la calificadora.