A una semana del sismo de magnitud 7,4 que sacudió Colombia, Fasecolda contabilizó 10.465 reclamaciones por un valor estimado de $281.000 millones de pesos, mientras miles de damnificados aguardan respuesta de sus aseguradoras.
El sector asegurador colombiano acumula 10.465 reclamaciones vinculadas al sismo del 10 de agosto, con un valor estimado de $281.000 millones de pesos, según el primer balance consolidado de Fasecolda con corte al viernes 14 de agosto.
De ese total, 9.310 corresponden a daños sobre bienes inmuebles, mientras que el resto involucra coberturas de automóviles, riesgos laborales, salud y vida. El cuadro se abre sobre el trasfondo de una catástrofe de magnitudes históricas: el sismo de 7,4 tuvo epicentro en San José del Palmar, Chocó, y dejó un balance preliminar de 132 fallecidos, 570 heridos, 1.575 viviendas averiadas, 37 destruidas y 61 edificios colapsados.
Con corte a marzo de 2026, en Colombia existían casi 2,7 millones de inmuebles asegurados contra el riesgo de terremoto —entre viviendas, seguros hipotecarios, copropiedades y bienes públicos y privados—, con un valor asegurado cercano a $2.582 billones de pesos.
En los 105 municipios de siete departamentos identificados como zonas de alta afectación se contabilizan 442.514 riesgos asegurados, de los cuales 277.308 corresponden a hogares, 8.510 a copropiedades, 128.359 a riesgos privados y 28.337 a riesgos públicos.
El presidente de Seguros SURA, Juan David Escobar, aclaró que no es cierto que los asegurados tengan solo 72 horas para presentar sus reclamaciones, y pidió a las personas concentrarse primero en su seguridad y en la situación de sus familias. Desde Fasecolda, su vicepresidente jurídico precisó que, al tratarse de un hecho notorio, las compañías ya tienen conocimiento del siniestro y que los damnificados cuentan con un plazo legal para formalizar sus reclamos sin necesidad de actuar de urgencia.
El gremio también aclaró que los inmuebles con crédito hipotecario vigente cuentan, por norma, con cobertura obligatoria frente a incendio y terremoto, según lo establece el artículo 101 del Estatuto Orgánico del Sistema Financiero.
El presidente ejecutivo de Fasecolda, Gustavo Morales, instó a quienes sufrieron daños a comunicarse directamente con su aseguradora o intermediario para recibir orientación sobre las coberturas contratadas, realizar el aviso del siniestro y conocer los pasos para presentar la reclamación.
Al hacer el reporte, los afectados deben informar la fecha y el lugar del evento, identificar los bienes dañados, suministrar sus datos de contacto y registrar las pérdidas con fotografías o videos siempre que hacerlo no implique un riesgo para su seguridad.
Fasecolda recomendó además no desechar los elementos afectados ni realizar reparaciones definitivas antes de recibir instrucciones de la compañía.
El presidente de SURA reconoció que la industria aseguradora enfrenta una nueva prueba de magnitud comparable a la de la pandemia, esta vez por las afectaciones en el Valle del Cauca, el Eje Cafetero y otras zonas del país.
Para quienes no cuentan con seguro, el directivo señaló que entran en juego las donaciones, las ayudas institucionales y las políticas públicas que el Estado deberá impulsar, recordando que tras el terremoto de Armenia se generaron medidas para estimular el emprendimiento, atraer capital y reactivar la economía de las zonas afectadas. La magnitud de las reclamaciones ya ingresadas anticipa que la liquidación de siniestros se extenderá durante varios meses y pondrá a prueba la capacidad operativa del sector en una de las emergencias más graves de la historia reciente del país.



