Tarjetas al límite y cuentas en rojo: crece la cantidad de autos que circulan sin cobertura

El endeudamiento de los argentinos empieza a golpear al mercado asegurador. La mora en los débitos automáticos de pólizas de automotores trepó al 20% en algunas carteras de productores cordobeses, y los rechazos por falta de pago al momento de un siniestro se vuelven cada vez más frecuentes. El problema no es nuevo, pero se agrava.

El presidente de la Asociación de Productores Asesores de Seguros de Córdoba (APAS), Marcos Spaccesi, encendió las alarmas esta semana sobre una tendencia que preocupa al sector: cada vez más conductores están circulando con el seguro caído, no porque hayan decidido darlo de baja, sino porque sus tarjetas de crédito llegaron al límite o sus cuentas no tienen fondos suficientes para que los débitos automáticos impacten. El resultado es el mismo: vehículos en la calle sin cobertura vigente, muchas veces sin que el propio conductor lo sepa.

«Estamos viendo en el tema de los débitos automáticos una mora que nos preocupa, nos empezó a preocupar. Depende de la cartera de cada productor, es entre un 10 y un 20%», explicó Spaccesi en declaraciones a Mitre Córdoba. El dirigente atribuyó el fenómeno al sobreendeudamiento general de la población: los límites de las tarjetas se agotan antes de fin de mes y el seguro —que se cobra de forma automática— queda fuera del presupuesto disponible sin que el titular del vehículo lo advierta de inmediato.

La consecuencia más concreta de esta situación aparece en el momento del siniestro. Spaccesi señaló que se están registrando rechazos cuando los asegurados intentan iniciar un reclamo contra otra compañía: la verificación revela que la póliza estaba impaga y, por lo tanto, la cobertura había caducado. La Ley de Seguros establece que la falta de pago deja sin efecto la cobertura, aunque cada aseguradora tiene sus propios plazos y procedimientos. En ese marco, el titular de APAS subrayó que las compañías tienen el deber de notificar al cliente cuando un débito no se acredita, ya sea por correo electrónico o por WhatsApp, canales que hoy utilizan de manera creciente. «Al otro mes nos enteramos que nos viene el resumen y que no entró el seguro», describió, y pidió a los asegurados que estén atentos a esas comunicaciones.

El problema de los vehículos sin cobertura, sin embargo, excede la cuestión de los débitos fallidos. En el mismo sector reconocen que la circulación de autos sin seguro viene creciendo desde hace tiempo, impulsada también por el aumento sostenido de las primas. Varias aseguradoras del interior del país confirmaron una baja en el número de pólizas activas, con clientes que, para reducir gastos, pasaron de coberturas más amplias a la responsabilidad civil básica —la única exigida por la Ley de Tránsito— o directamente dejaron de pagar. La Ley 24.449 obliga a todo conductor a contar al menos con una cobertura de responsabilidad civil, y circular sin ese mínimo implica no solo una multa, sino la obligación de afrontar de manera personal todos los costos derivados de un accidente: reparaciones, indemnizaciones y gastos médicos.

A ese escenario se suma otro flanco que Spaccesi calificó directamente como grave: la existencia de compañías aseguradoras que ya fueron inhabilitadas, suspendidas o incluso liquidadas por la Superintendencia de Seguros de la Nación (SSN), pero que en algunas zonas del interior siguen emitiendo pólizas. «Son compañías que ya están inhibidas, están suspendidas, hasta están liquidadas, y nos hemos encontrado con denuncias que siguen emitiendo pólizas algunas oficinas», afirmó. El propio Boletín Oficial registró casos en los que aseguradoras continuaron renovando contratos luego de haber recibido medidas de intervención del organismo regulador. En al menos un caso documentado, la SSN constató que una aseguradora en proceso de liquidación judicial había seguido emitiendo y renovando pólizas, poniendo en riesgo los intereses de los asegurados.

Frente a eso, Spaccesi reclamó mayor presencia del Estado: inspecciones sobre el terreno y acciones judiciales concretas. Desde la SSN, en tanto, la actual administración actualizó a comienzos de 2026 el régimen de liquidación voluntaria de aseguradoras —a través de la Resolución 103/2026— con el objetivo de reforzar los controles y proteger a los asegurados durante esos procesos.

El cuadro que describe el sector asegurador cordobés es, en definitiva, el reflejo de una economía doméstica bajo presión. Cuando el sueldo no alcanza hasta fin de mes, el seguro del auto es uno de los primeros gastos que cede —a veces a conciencia, a veces sin saberlo—, y eso transforma a miles de conductores en un riesgo para el tránsito que la póliza, precisamente, está diseñada para cubrir.